CULTURAL ANALYSIS

  • YAYO POWER: ¡LLEGAN LOS CHAVUELOS!

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    Cada vez más marcas dan el paso de reconocer el envejecimiento de nuestra sociedad y lo demuestran en su comunicación. Las narraciones que tejen nuestro imaginario en la esfera del consumo ya incorporan a nuestros mayores: el coto de los fijadores de dentaduras y los pañales de día está abierto. Sí, para Ikea, Nestea, Campofrío e incluso para el festival Low Cost… ¡ya hay abuelos! ¿O no?

    Nestea chavuelos

    Pues no, el culto a lo Joven no decae. Al contrario, se crece ante la adversidad de lo viejuno, lo digiere, le da la vuelta y nos devuelve a unos abuelos reprocesados como auténticos chavales con quienes comenzar algo diferente y empezar algo nuevo. La negación de la vejez se resuelve por mediación de una creencia (“la edad es una cuestión de actitud”) y una representación (los chav-uelos, más chavales que abuelos) que pulverizan la realidad y nos tranquilizan… bastante.

     

  • CONSUMO MUTANTE 2: MENOS ES MÁS & LO PEQUEÑO ES BONITO… ¡OTRA VEZ!

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    Aclaremos: no estamos anunciando el regreso del minimalismo, en absoluto. Queremos hablar más bien de una tendencia de revalorización de lo pequeño y lo sencillo y que implica una inversión muy nítida respecto a la “carrera por lo premium” tan favorecida por los consumidores pre-2008.

     

    Esta clara orientación en nuevos comportamientos de consumo se sitúa en el cruce de tres otras corrientes que la sustentan y con la que se retroalimentan:

    1. El regreso a lo esencial: desde una creencia de que el movimiento histórico del mercado ha sido hacia la sofisticación, se idealiza lo anterior como representante de lo auténtico y lo esencial. Es ese producto que cumple con sus funciones centrales, sin sofisticación incremental (ahora decodificada como justificación del incremento de precios, desde una actitud defensiva), y que por ello tiene más sentido para un consumidor que necesita justificarse cada gasto. A ello contribuye igualmente una necesidad emocional de protección (frente a la agresión que sufre el cuerpo social) que fomenta comportamientos regresivos como la recuperación del pasado (y parece que, en poco tiempo, hemos pasado de recuperar los 60’s al 1900… acentuando este reflejo hacia el pasado).  Continue reading

  • BRAND ETIQUETTE O LA IMPORTANCIA DE PEDIR PERMISO.

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    Hasta los vampiros lo saben y piden educadamente permiso antes de franquear el umbral del espacio privado. Es un principio elemental de la comunicación: el paso fundamental e inicial de la interacción en la que ésta va a producirse requiere un reconocimiento previo, un acuerdo respecto a lo que va a ocurrir. En la comunicación personalizada (1-to-1), la legislación misma se ha encargado de proteger este primer paso: la obtención del acuerdo para establecer la comunicación. Pero en el espacio público, las cosas siguen funcionando sobre premisas muy diferentes, básicamente: lo que es de todos, no es de nadie y, por tanto, nada de ir pidiendo permiso.

    Pues bien, el sentir colectivo puede que no gire sobre esta misma premisa sino sobre su contrario: lo que es de todos, es de cada uno y, por ello, es necesario el permiso de cada persona. Creo que esta idea concentra muy claramente uno de las creencias centrales de lo que significa ser consumidor hoy por hoy: las personas, dentro del campo del consumo, son conscientes de tener derechos, voz propia, un rol activo y la capacidad de marcar los límites.

    banksy_brandetiquetteEl no respeto de esta regla implica, lógicamente, ruptura de contrato. Y el interlocutor que lo rompe ha de asumir las consecuencias. Esto es lo que expresa Banksy en esta obra suya: “Cualquier publicidad en un espacio público que no te deje elegir si verlo o no, te pertenece. Te lo puedes apropiar, reordenar, reutilizar. Puedes hacer lo que quieras con él. […] No les debes nada a las empresas. Menos que nada y, especialmente, no les debes cortesía. Te la deben a ti.”